Entre deportistas amateurs y de alto rendimiento es común escuchar frases como "como poco porque entreno mucho" o "perdí la regla, pero es normal, entreno fuerte". Ninguna de las dos es inofensiva. Ambas pueden ser señales de un cuadro llamado RED-S (Relative Energy Deficiency in Sport), o deficiencia energética relativa en el deporte, reconocido formalmente por el Comité Olímpico Internacional (COI).

¿Qué es el RED-S?

El RED-S ocurre cuando la energía disponible para las funciones fisiológicas básicas del cuerpo (hormonales, óseas, inmunes, metabólicas, cardiovasculares) es insuficiente, porque la ingesta calórica no alcanza a cubrir el gasto del entrenamiento más el gasto necesario para mantener esas funciones. Es decir, no es solo "comer poco": es que la energía que le queda al cuerpo después de entrenar no alcanza para funcionar bien.

Este concepto amplió a lo que antes se conocía como la "tríada de la atleta" (trastorno alimentario, amenorrea y baja densidad ósea), un modelo centrado solo en mujeres. El consenso actualizado del COI (2023) reconoce que el RED-S puede afectar a deportistas de cualquier sexo, y que sus consecuencias van mucho más allá del sistema reproductivo.

Sistemas afectados por baja disponibilidad energética

SistemaConsecuencia posible
ReproductivoAlteraciones o pérdida del ciclo menstrual, disminución de testosterona en hombres
ÓseoMenor densidad mineral ósea, mayor riesgo de fracturas por estrés
MetabólicoMetabolismo basal reducido, alteraciones hormonales tiroideas
InmuneMayor frecuencia de infecciones y enfermedades respiratorias
CardiovascularAlteraciones en perfil lipídico y función endotelial
PsicológicoIrritabilidad, ansiedad, mayor riesgo de conductas alimentarias de riesgo
RendimientoEstancamiento o descenso del rendimiento, peor capacidad de recuperación, mayor riesgo de lesión

Un punto importante: el rendimiento deportivo suele ser de los últimos indicadores en verse afectados. Cuando ya se nota en el rendimiento, generalmente el cuerpo lleva tiempo compensando con otros sistemas.

¿Quiénes tienen más riesgo?

El RED-S no es exclusivo de deportes "estéticos". Aparece con mayor frecuencia en:

  • Deportes de resistencia de alto volumen (running, ciclismo, triatlón).
  • Deportes con categorías de peso o estética (deportes de combate, gimnasia, danza, atletismo de fondo).
  • Personas que aumentan bruscamente su carga de entrenamiento sin ajustar la ingesta.
  • Contextos de alta exigencia percibida sobre el peso o la imagen corporal.

También puede presentarse en personas activas recreativas que restringen calorías de forma sostenida mientras mantienen un volumen de entrenamiento alto, no solo en deportistas de élite.

Señales de alerta

Ninguna señal aislada confirma un RED-S, pero la combinación de varias debería motivar una evaluación profesional:

  • Pérdida o irregularidad del ciclo menstrual durante más de 3 meses.
  • Fracturas por estrés recurrentes o inusualmente tempranas para la edad.
  • Fatiga persistente, mala recuperación entre sesiones.
  • Enfermarse con más frecuencia de lo habitual.
  • Estancamiento del rendimiento a pesar de entrenar más.
  • Preocupación excesiva por el peso o restricción alimentaria progresiva.
  • Frío constante, caída de cabello, piel seca.

¿Qué hacer si sospechas de RED-S?

El manejo del RED-S no se resuelve "comiendo un poco más" por cuenta propia; requiere una evaluación clínica y nutricional individualizada, porque implica ajustar de forma segura la relación entre ingesta y gasto energético, y en muchos casos coordinar con medicina deportiva, ginecología o endocrinología según el caso. Restablecer la disponibilidad energética suele ser el pilar del abordaje, y esto puede tomar semanas a meses, no días.

Este artículo tiene fines educativos y no reemplaza una evaluación clínica individual. Si identificas varias de estas señales en ti o en un deportista a tu cargo, lo recomendable es buscar evaluación profesional en lugar de autogestionar el problema.

Preguntas frecuentes

¿RED-S es lo mismo que un trastorno de la conducta alimentaria?

No siempre. Puede ocurrir sin restricción intencional, simplemente porque el apetito no logra compensar un gasto energético muy alto (lo que se llama a veces "falta de conciencia energética"). Pero en algunos casos sí coexiste con un trastorno alimentario, y ese componente debe evaluarse.

¿Se puede seguir entrenando mientras se recupera?

Depende del grado de severidad y debe definirlo el equipo profesional a cargo; en cuadros más severos puede requerirse una reducción temporal de la carga de entrenamiento.

¿Es reversible?

En la mayoría de los casos, con un abordaje adecuado y sostenido en el tiempo, la disponibilidad energética y sus consecuencias son reversibles, aunque la recuperación de la densidad ósea puede tardar más que la del ciclo menstrual o el rendimiento.

En resumen

El RED-S es un recordatorio de que "más entrenamiento y menos comida" no es una ecuación segura ni sostenible. Reconocer las señales tempranas y buscar evaluación profesional a tiempo puede evitar consecuencias de salud a largo plazo y, paradójicamente, es también el camino más eficaz para sostener el rendimiento deportivo.

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Referencias

  • Mountjoy M, et al. 2023 International Olympic Committee's (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). British Journal of Sports Medicine, 2023. PMID: 37752011.
  • Comité Olímpico Internacional (COI) — Consenso REDs 2023.
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